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26 de diciembre de 2014

[VÍDEO] El segundo día de conciertos, With a little help from my friends



No conocía a Joe Cocker hasta ayer, que lo escuché en Carne Cruda. Justo era una de las canciones que cantamos en el coro, With a little help from my friends, original de los Beatles. Nuestra versión la podéis ver ahí arriba, la suya justo debajo de estas palabras. Este post no es un homenaje, porque no le conocía, pero sí a esta canción, una canción que, aun sin saber su nombre, me emocionaba por las coristas que cantaban el título de la canción. Tanto en jazz como en gospel los coros dan una personalidad y epicidad a las canciones muy difíciles de conseguir con uno o dos cantantes.

Espero que disfrutéis ambas canciones tanto como yo lo he hecho (desde dentro y desde fuera) y que os animéis a conocer más de este tipo de estilos de música.

Por cierto, el segundo día de conciertos fue mucho mejor que el primero, nos fueron a ver entre ambas actuaciones mil personas, cierto es que estábamos ahí los tres coros de la Universidad. En la última canción del segundo concierto, Under Pressure, estuve yo como único solista. A pesar de vérmelas con un público tan amplio, sentía la presencia y potencia vocal de todo el coro detrás de mí y mi seguridad como cantante, tras varios años de trabajo, me impide ponerme demasiado nervioso ante una actuación como estas. En cuanto tenga un enlace de Under Pressure lo subiré también.





Un saludo.

En Estambul, Turquía.

16 de diciembre de 2014

El primer concierto con el coro



Acabamos de hacer el primer concierto con el coro. Llevábamos preparando las canciones desde inicios de octubre y hasta aquí hemos llegado (aunque queda un largo camino por delante, toda la primera mitad de 2015). En el concierto de hoy también han participado los coros de jazz y clásica, que forman parte del club de música de la Universidad del Bósforo.

La última semana ha estado llena de ensayos y casi no me he dedicado a otra cosa más que a preparar las canciones. En mi caso particular he tenido que hacer mayor esfuerzo tanto en la última canción (We will rock you) como la penúltima (Under Pressure) porque me han dado las partes para solista, y es que el conductor del coro sabe que me gusta mucho Queen.

Así que hoy tuvimos el concierto, estuvimos desde las seis hasta casi las nueve y media dando vueltas, preparando nuestras voces, la coreogafía y hablando en general de cómo teníamos que estar una vez en el escenario. Como siempre, todo era en turco, con breves traducciones al inglés al final de cada explicación larga. Me da la sensación de estar perdiéndome la mayor parte de la experiencia de participar en un coro precisamente por esto, porque no entiendo ni los chistes, ni las expresiones, ironías, etc, que, imagino, tienen cuando hablan. A las nueve y media comenzamos y todo duró como veinte minutos que se me pasaron volando.

El asunto con el turco sigue sin despegar. Cada día aprendo nuevas palabras pero me queda muchísimo tiempo hasta ser capaz de seguir a medias una frase, y digo a medias, porque atrapar el significado completo es una tarea que, estoy seguro, no podré completar antes de que me toque volver a España.

En la última canción que hicimos en el concierto, Under Pressure, tenía los solos donde más claramente se me oía a mí. En ambas partes tenía que hacerme oír por encima de los demás porque de eso se trata, y en una frase debía alcanzar una nota aguda sin desentonar, creo que no lo hice mal. Sobre esto, me gustaría colgar aquí el vídeo tan pronto como lo suban a YouTube.

Lo podíamos haber hecho mejor, por supuesto, pero superó con creces mis expectativas. Era la primera vez que cantaba delante de cientos de personas y en ningún momento ello me dio nervios. Además, los potentes focos que estaban sobre mí difuminaban cualquier cara concreta. Eso sí, al final despredían tanto calor que la mayoría de los que estábamos en las primeras filas comenzamos a sudar al cabo de varias canciones.

En general muy contento y, como digo, tan pronto como esté subido el archivo lo publicaré aquí. Hacía ya tiempo que no escribía un post y después de una semana publicando vídeos del tour y un ensayo (ya escrito) sobre Zubiri, tenía ganas.

Mañana más.

Un saludo.

En Estambul, Turquía.

12 de noviembre de 2014

Mi experiencia ante la barrera lingüística




Estoy desesperado. Fijo mi mirada en un cargador colocado en la pared tras la tarima del aula gigantesca donde hemos elegido hacer el ensayo. Observo que es un cargador del iPhone, penúltimo modelo, de ese que hicieron para obligar a que la obsolescencia programada se adelantase unos cuantos años. Ahora pienso en el iPhone para evitar la desesperación que se ha instalado en mi ánimo desde hace dos horas. Paso las hojas de mi partitura y sólo veo pentagramas inconexos, notas que van y vienen, letras que no sé si he de cantar yo o si las ha de cantar el que está puesto a mi lado. Para colmo, soy el tenor del grupo más agudo de todos y el que se supone que me tiene que ayudar no me da la menor confianza, tiene un gesto desafiante y despreocupado, es de aquellos de los que a simple vista desconfías. Y sé que no es cosa mía, no, no lo es. Esta experiencia es compartida.

Entonces, cuando no sé qué hacer, simplemente me callo. Ya que no puedo seguir el orden de los acontecimientos, ni las instrucciones básicas que me dan (en turco) para cantar o para iniciar desde una parte. Pues mejor me callo, así no molesto, así no la cago. 

Esta última canción es, con diferencia, la que peor se deja interpretar. El MIDI que nos han dado no tiene sentido alguno, la partitura parece hecha con mala gana, y está reformateada de modo que las mujeres también puedan cantar, pero esta canción con todo hombres tendría suficiente. Ha habido (soy consciente del hecho, no del contenido del mismo) una serie de instrucciones en turco de las que no he sido consciente y que, seguro, han pasado por informar de qué partes de la partitura no tenemos que tener en cuenta, de qué partes hacemos cada grupo de tenores, y de qué parte compartimos con las soprano.

Cuando dicen tenor bir salivo, como el perro de Pavlov. Se me encienden todas las alarmas y entonces sé que me toca cantar, que me toca estar atento... en fin, que me toca hacer algo. Entonces miro al conductor, al director del coro, que cada día parece que tiene un humor diferente, y que cada día hace menos esfuerzo para hablar un poquito de inglés y ayudarnos a los tres que hemos quedado después de la escabechina de los primeros días (escabechina consistente en no dejar de hablar turco durante todo el ensayo). Entonces le miro, sonrío. A veces repito el chiste que he repetido mil veces y asiento, como si me hubiese enterado perfectamente de todo lo que ha dicho. No sé si el tío es consciente de que me estoy burlando de él, a mi manera, o de si cree que mis cambios de humor repentinos son propios de una persona sana mentalmente. Lo que sé es que si no le echo humor al asunto, me vuelvo un tío desesperado.

Hoy ha sido la desesperación total: ¡no me he enterado de nada! Y me imagino a los jóvenes con este mismo problema, pero en inglés. Y resulta que cuando quiero decir que no entiendo algo en inglés, el idioma se me queda muy corto, mi base lingüística inglesa no incluye términos específicos en inglés sobre música y por eso, para decir que no encuentro ni aunque vengan degollando la melodía general de la canción y para decir que los midis que nos han dado son una puta mierda, decido mentir e inventarme la excusa de que "I can't follow the tempo properly". 

No hay ni un gesto de conmiseración. No hay un solo intento por parte del conductor de hoy (un señor gigante, de mi edad probablemente, que pesa como tres veces lo que yo) por hablar inglés. O no le sale, o no quiere, no lo ve necesario. Yo en su situación me sentiría parecido: oye, tú has venido a mi coro, aquí hablamos turco, ¡pues aprende turco! Y eso hago, aprendo turco, pero el turco que pueda aprender en cuatro meses no es ni de lejos el necesario para seguir tus explicaciones, lo que temo es que, para el momento en que pueda entender la mitad de lo que dices, ya sea hora de volverme a mi país. ¡Y el inglés no es mi idioma materno! Así que no puedes verme como el conquistador que muchos de vosotros, turcos, pensáis que somos los españoles o los europeos en general. Para vosotros, somos occidente. Todos entramos en el mismo paquete, al igual que los turcos, desde España, entran en el mismo paquete que los sirios, libaneses y egipcios...

Soy el sospechoso. Tengo una cara muy turca, me lo dicen siempre. Por eso es extraño mirarme, porque miro a la turca, pero respondo a la del imbécil que no se entera de qué va la película. Hoy he sido capaz de comunicar un sentimiento complejo al propietario del establecimiento donde vamos a cenar habitualmente, le he dado un billete de cien liras porque no tenía uno menor y le he dicho "affedersiniz", disculpa. Siento no haberte dado un billete más pequeño. Y así me gustaría comunicar mi sentimiento complejo, mi barrera lingüística, una barrera hasta humana. ¡Es el peor sentimiento del mundo! Y aunque esto es una tontería, aunque sé que lo del coro es un capricho de estudiante ocioso, a mí me duele como si me encontrase en medio del desierto viendo pasar camiones con agua y siendo incapaz de pedir una poca.

Me agota el coro. Es un esfuerzo mental constante. Tanto es así que opto por no prestar atención y atender sólo cuando parece que hablan de mí. Hoy ni siquiera ha ocurrido eso. Hoy he pedido expresamente al conductor que avisase en inglés de las partes que íbamos a cantar y del grupo de tenores que tenía que cantar cada parte (porque las practicamos habitualmente por separado) y nada, ni caso.

Vuelvo a lo de la empatía. El único empático conmigo es el alemán del coro, un alemán de Berlín muy simpático. Tiene ese sexto sentido: siente cuándo los demás están mal, cuándo se sienten fuera de lugar. Es el único que entiende cómo estoy, cómo me siento cuando los idiomas van y vienen. Él no sabe más idiomas que yo, de hecho está en mi misma situación, pero como tenor es más grave que yo y está en el grupo 2, un grupo donde siempre hay gente dispuesta a ayudar. Y me dice: sé que este chico (el otro del grupo 1, que sabe más de su parte que ningún otro) puede parecer poco amistoso a primera vista, pero luego es simpático. ¡Ha definido perfectamente mi sentimiento hacia el turco, un sentimiento de rechazo inconsciente hacia esa gestualidad impasible y ajena a mi malestar! El único, él, el alemán, el que no sabe turco pero que intenta integrarse, que lo tiene más fácil que yo, que tolera mejor la frustración. Yo ya no me trago lo que siento y así se lo hago saber: no me entero de nada, amigo, esto es una pesadilla. Antes venía aquí y deseaba que no se pasasen nunca las tres horas de ensayo, ahora no puedo esperar a que termine. Y no me vale con que el alemán sea el que sabe cómo me siento, porque él es el que, desde luego, tiene la menor de las culpas. También hay otra de Estados Unidos, que sí que lo tiene bien jodido, porque ni siquiera está dando clases de turco... pero, así y todo, ella sólo tiene que seguir una línea vocal, y tiene como diez cantantes que interpretan lo mismo que ella. Con un buen oído ya es suficiente y las mujeres suelen prestarse más ayuda entre ellas, en Turquía, en China o en Vallecas. 

Me agota pero al mismo tiempo me gusta. Me da alguna que otra satisfacción ver que todo acaba saliendo bien. Me molestan las pausas tan largas sin cantar, me molesta esperar a que los demás practiquen su parte. En general sé que tengo la mentalidad de solista y que probablemente nunca me la lleguen a quitar: me gusta tener todo el peso de una melodía, de una letra, no tener que pensar en pentagramas porque tienes la música ya integrada en tu memoria... y eso aquí es imposible.

Llevo quejándome de esto desde hace ya varios ensayos pero quiero aguantar porque sé que, a la postre, va a merecer la pena. Pero el mal rato que llevo encima no me lo quita nadie.

En Estambul, Turquía.

9 de noviembre de 2014

Canciones del coro para Navidad

Estas son las canciones que nos hemos tenido que aprender para navidad. Me gustaría grabar algún día cómo las interpretamos en los ensayos y subirlas a Soundcloud. De lo que no cabe duda es de que compartiré el vídeo del día del concierto, que se hará a finales de este año.

De momento son cuatro, faltan otras cuatro y no sé cuáles son. Espero que estas os gusten:


Un saludo.

Francisco Riveira

En Estambul, Turquía.